sábado, 7 de abril de 2007


La otra dimensión

Este relato comienza una fría y nebulosa noche.

Ese día empezaron una cadena de interminables misterios que yo nunca olvidare, especialmente el día 3 de julio cuando lo oí. Todo comenzó como un día normal, desperté como todas las mañanas apresurada como siempre me dirigí a l habitación e mis padres para despedirme, pero ya nadie estaba en casa, luego me fui al colegio con mi paso acelerado de siempre. Como todos los días por el camino al colegio me acercaba cada vez más a aquella casa esquina donde nunca se veía a nadie salir. Pero ese día fue distinto ya que me produjo mucha curiosidad e intente acercarme ya que había escuchado escalofriantes gritos producidos desde lo mas profundo de aquella casona, me percate de que esta mañana aquella reja que siempre se mantuvo cerrada ahora estaba abierta, y entre la puerta estaba junta pregunte con voz temblorosa si alguien se encontraba ahí, pero lo único q escuchaba eran gritos desesperados cada vez mas fuertes y tenebrosos. Me arme de valor y una vez adentro sentí un gran golpe era la puerta que se había cerrado, intente salir pero la puerta no abría de pronto escuche melodiosas voces de niñas jugando, en el segundo piso, subí a ver pero al verlas me di cuenta que eran montruoficas y deformes. Eran monstruos con voz de niñas, al verme ahí me persiguieron, llegue a la puerta del patio la abrí y allí ví algo totalmente distinto, era un jardín muy grande casi infinito lleno de niños y jóvenes, todos se veían felices. Era el lugar mas lindo que había visto en mi vida. Era como otra dimensión muy distinta a la ciudad llena de edificios y smog.

De tanta belleza no me percate que había pasado con las niñas monstruo pero al mirar atrás me dí cuenta que los monstruos no podían cruzar la puerta solo estaban ahí en la fría oscuridad.

Sin dudarlo recorrí el lugar, vi cosas muy sorprendentes como niños jugando a la ronda en el aire, gente durmiendo en las nubes, pero lo mas extraño fue que tenía mucha hambre y de pronto apareció una fuente de frutas delante de mi. Ya sabía lo que estaba ocurriendo en ese lugar, se podía hacer lo que quisiera con solo pensarlo, me gusto tanto aquel lugar que quise quedarme hay par siempre. Pero luego me invadió una angustia, pensé en mis padres y decidí ir por ellos para que disfrutaran conmigo el lugar, pero grande fue par mi la sorpresa al ver que la puerta no abría no podía regresar hay mi vida se convirtió en un infierno, que gracia tenia ese lugar tan fantástico sino podía compartirlo con mis seres queridos.

Al final nunca volví a casa y me di cuenta donde estaré eternamente no es mejor que el amor de mis padres y mi vida rutinaria.